Economía

La prueba “espanta turistas” dificulta el retorno de los temporadistas y la reactivación económica de Curazao

El gobierno anunció relajación de medidas por el decrecimiento de casos de COVID-19 en Curazao y también modificó parcialmente algunos requisitos de entrada a la isla, pero no en la medida esperada

Desde el primero de junio, se permitirá a comercios y restaurantes estar abiertos hasta la medianoche, dependiendo de su permiso económico. Los restaurantes podrán funcionar a 50% de su capacidad sin límites de personas sentadas por mesa. Además, se permitirá a grupos de 25 personas reunirse en casas, espacios públicos y playas. 

En una sesión informativa, el primer ministro saliente de Curazao, Eugene Rhuggenaath, comunicó que los residentes que hayan completado su esquema de vacunación contra el COVID-19 dos semanas antes, pueden regresar a Curazao desde un país de alto riesgo con solo hacer la prueba del tercer día, omitiendo el requisito de la PCR.

Pero esta disposición deja por fuera a los visitantes e ignora la solicitud que habían hecho los sectores turísticos, hoteleros y de restaurantes de exceptuar a los turistas vacunados del engorroso y costoso trámite de dos pruebas para ingresar y permanecer en Curazao.

La directora de CHATA, María-Helena Seferina, aboga por facilitar el ingreso de los turistas a la isla

Representantes de estas organizaciones habían pedido durante semanas al gobierno que modificara los requisitos de ingreso al país para atraer a más visitantes. 

La Asociación de Turismo y Hospitalidad (CHATA, por sus siglas en inglés) había hecho sus votos días antes porque el gobierno de Curazao permitiera la entrada a viajeros que certificaran haber sido vacunados contra el COVID-19.

“Aprobamos todas las iniciativas para aceptar la entrada gratuita de prueba para los viajeros vacunados, ya que facilitará el proceso de entrada de viajes y estimulará a los viajeros vacunados a venir a la isla. También reduce los costos del viajero, ya que las pruebas de COVID-19 son caras, especialmente para las familias”, declaró en conversación con Crónicas del Caribe María-Helena Seferina, directora de CHATA.

Muy caro

Viajar y permanecer en Curazao durante tres semanas como turista representa un gasto importante por persona solo en pruebas de diagnóstico del coronavirus.

El turista debe practicarse una prueba PCR antes de llegar a la isla (con un costo aproximado de $90), una prueba de antígeno al tercer día de su estadía (para la que debe pagar $20) y una PCR adicional para salir de Curazao, según los requisitos del país al que viaja. En total, tendría que invertir unos $200 solo en pruebas para conocer su estatus de salud.

Tras el anuncio del gobierno, la Cámara se declaró “decepcionada” porque sigan aplicando las mismas condiciones de entrada para los turistas aunque estén vacunados.

CHATA se ha sumado a la campaña a favor de la vacunación masiva para reactivar la industria del turismo

“Obviamente, estamos decepcionados de que esta nueva relajación solo cuente para los residentes y no para los turistas, y tampoco lo entendemos. Sigue siendo una carga para la industria del turismo atraer turistas con las dos condiciones de prueba aún vigentes. El gobierno dijo que pronto harán lo posible para que los turistas vacunados también ingresen sin una prueba de PCR, pero aún no está claro cuándo sucederá”, agrega la vocera de CHATA.

Medidas extremas

CHATA realizó recientemente una encuesta sobre la experiencia de los turistas en la isla durante el período de COVID-19.  Los resultados preliminares confirmaron que las pruebas “extremas” para entrar y permanecer en la isla se experimentaban como menos atractivas para los viajeros al momento de decidir su sitio de destino turístico.

Esta preocupación es compartida por la Asociación de Restaurantes de Curazao (CRA). Recientemente, presentaron cifras sobre la pérdida de turistas en la isla respecto a otras del reino holandés, como Aruba.

Mientras que la denominada “isla feliz” recibió a casi 60.000 turistas en abril, Willemstad debió conformarse con poco más de 3.500 visitantes. La CRA atribuye esta reducción de turistas a la prueba rápida obligatoria 3 días después de la llegada.

En un documento hecho público el 31 de mayo, opinaron que este test es una barrera para los viajeros porque resulta  “muy costoso” si se trata de un grupo familiar, además de engorroso por el hecho de tener que cargar los formularios antes de la salida. 

Seguir el ejemplo de los vecinos

La solicitud de CHATA y la CRA de que se permita el ingreso sin trabas a los viajeros completamente vacunados, es una medida que están aplicando parcial o totalmente las islas vecinas de Curazao.

En Aruba, por ejemplo, desde el 1 de junio, las personas totalmente vacunadas (es decir, que se hayan puesto las dos dosis) no deberán someterse a una prueba de COVID-19 para entrar al territorio del caribe holandés.

Mientras que en Sint Marteen, desde el 24 de mayo se permite a los viajeros “completamente vacunados” procedentes de Aruba, Bonaire y Curazao que se realicen solo una prueba de antígeno 48 horas antes de viajar a Sint Maarten –la prueba debe ser certificada por la FDA-EUA- y que carguen en el Sistema Electrónico de Autorización de Salud (EHAS por sus siglas en inglés) el comprobante oficial de su estado de vacunación. https://stmaartenehas.com/travel-requirements/

En paralelo a sus solicitudes al gobierno de Curazao, CHATA ha implementado medidas para atraer al turista que podría haber perdido interés en visitar la isla por las distintas pruebas diagnósticas. 

Algunos hoteles están ofreciendo al viajero pagar sus exámenes de PCR/antígeno para evitarles esa incomodidad.  Otros han optado por dar cupones con créditos en sus instalaciones y han implementado promociones que favorecen a los agentes de viajes.

“También hemos enviado un incentivo para agentes de viajes. Por cada 7 noches que reservan para un cliente, obtienen 1 noche gratis; así que si reservan 7 noches con 5 familias diferentes, son 5 noches gratis en el hotel”, explica la directora de CHATA. 

 La esperanza mira hacia el 2022

Aunque la isla ha mejorado su panorama respecto al caótico año uno de la pandemia, los signos reales de recuperación de la actividad turística en Curazao se empezarán a notar 2022.

“La recuperación durante 2021 será muy lenta. Esperamos al menos volver a las cifras de febrero de 2021 a finales de este año”, considera María-Helena Seferina. 

A pesar de que el turismo ha tenido un mejor comportamiento en 2021, la experta ve improbable que en 2022 se puedan recuperar las cifras de visitantes que se registraron en 2019.

“La pandemia ha afectado enormemente al sector turístico y pasarán aproximadamente de 2 a 4 años antes de que alcancemos las cifras anteriores al COVID-19”, recalca en la conversación.

La recuperación ha sido lenta, pero fue sostenida durante los tres primeros meses de 2021. Curazao recibió 5.790 visitantes de estadía en enero, 8.144 en febrero y 10.582 durante el mes de marzo. No obstante, en abril se registró un fuerte descenso en las llegadas (4.013) debido al bloqueo que se impuso por el crecimiento vertiginoso de casos de COVID-19 (cuando se llegó a reportar hasta 500 nuevos casos diarios). 

CHATA asegura que el gobierno de Curazao ha dedicado tiempo a escuchar las inquietudes del sector y explicar las decisiones tomadas en el marco de la pandemia. En los próximos meses, aspiran a que haya un mayor equilibrio entre la compensación económica y el cuidado de la salud en las políticas de la isla contra el COVID-19.  “Después de todo, si no hay economía, tampoco hay situación saludable”, concluye Seferina.

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