Bullenbaai vuelve al centro del negocio petrolero con crudo venezolano y capacidad de almacenamiento al máximo
El cambio de la relación entre Estados Unidos y Venezuela tiene un impacto directo en Curazao, donde las autoridades apuestan por fortalecer su participación en la logística del mercado energético
El terminal petrolero de Bullenbaai, en Curazao, está operando con su capacidad de almacenamiento disponible plenamente utilizada tras la reactivación del movimiento de crudo venezolano a comienzos de 2026, consolidándose como el activo más atractivo de la antigua infraestructura petrolera de la isla.
La información aparece en el Informe de Gestión Financiera de junio de 2026 del gobierno de Curazao, que señala que la operación del terminal se encuentra bajo responsabilidad de Curaçao Refinery Utilities (CRU). Al mismo tiempo, la empresa estatal 2BAYS intenta aumentar el valor comercial de Bullenbaai con miras a eventualmente atraer un operador externo.
La reactivación comenzó a hacerse visible en enero. El 14 de enero llegó a Bullenbaai el MV Regina con petróleo venezolano, en medio de los nuevos movimientos de crudo autorizados tras los cambios en las relaciones energéticas entre Estados Unidos y Venezuela. El gobierno curazoleño presentó entonces la operación como una oportunidad para recuperar el papel logístico de la isla dentro del comercio energético internacional.
La actividad continuó aumentando durante los meses siguientes. En marzo, el gobierno neerlandés confirmó ante el Parlamento que Bullenbaai funciona como terminal comercial bajo gestión de CRU, y que parte de los recientes movimientos y almacenamiento correspondía a petróleo procedente de Venezuela. La Haya, sin embargo, advirtió que esto no significa necesariamente que Curazao se haya convertido nuevamente en un actor principal del comercio petrolero internacional.

En mayo llegó otra señal importante. Un Very Large Crude Carrier (VLCC), uno de los mayores tipos de petroleros del mundo, arribó a Curazao para cargar crudo almacenado en Bullenbaai. Según 2BAYS, los tanques estaban completamente llenos y era necesario retirar petróleo para liberar espacio y recibir nuevas cargas, entre ellas más crudo procedente de Venezuela.
Días después, el megatanquero salió de Bullenbaai con cerca de dos millones de barriles de crudo. Medios locales informaron que se trataba de la primera operación de esa magnitud en el terminal en casi una década. Parte del petróleo almacenado había llegado desde Venezuela durante los primeros meses de 2026.
El resurgimiento de Bullenbaai contrasta fuertemente con las perspectivas de la refinería de Emmastad. Según el informe financiero del gobierno, los esfuerzos de 2BAYS para encontrar interesados en los activos petroleros han despertado principalmente interés por Bullenbaai, mientras que existe poco interés comercial en reiniciar las operaciones tradicionales de refinación en Emmastad.
Cambio de estrategia
Esta realidad ha provocado un cambio importante de estrategia. En lugar de concentrarse principalmente en encontrar una empresa que vuelva a refinar petróleo en Curazao, 2BAYS está orientando su modelo hacia servicios de terminal, almacenamiento, logística y otras actividades marítimas y energéticas.
El giro ya había comenzado después del fracaso de la relación con Vigor. En enero de 2026, 2BAYS terminó anticipadamente el contrato de 30 años para la explotación de las instalaciones de Emmastad y Bullenbaai, alegando incumplimientos contractuales y atrasos financieros de varios millones de dólares.
La infraestructura de Bullenbaai ofrece ventajas difíciles de encontrar en otros puntos del Caribe. Según la Autoridad Portuaria de Curazao, la bahía puede recibir buques de gran tamaño y dispone de instalaciones para almacenar y transbordar crudo, fuel oil y otros productos petroleros. Su capacidad histórica de almacenamiento asciende a aproximadamente 17,75 millones de barriles.

Para Curazao, el movimiento de petróleo venezolano ofrece así una oportunidad económica que no depende necesariamente de volver a encender la antigua refinería.
El propio primer ministro Gilmar Pisas señaló a comienzos de año que, en el corto plazo, las posibilidades más realistas incluyen almacenamiento, mezcla de productos, producción de asfalto y determinados productos especializados, actividades que requieren inversiones considerablemente menores que una rehabilitación completa de la refinería.
El informe financiero de junio refuerza ahora esa dirección: Bullenbaai está emergiendo como el componente comercial más atractivo de los antiguos activos petroleros de Curazao, mientras 2BAYS intenta transformar el complejo de un modelo basado en refinación hacia otro centrado en servicios.
Por ahora, CRU continúa a cargo de las operaciones del terminal y no se ha identificado públicamente un nuevo operador externo ni un calendario para una eventual transferencia de las actividades.
Lo que sí ha cambiado de manera clara durante 2026 es el nivel de actividad. Después de años de incertidumbre sobre el futuro de la industria petrolera de Curazao, el regreso del crudo venezolano, la utilización de los tanques y la llegada de grandes petroleros han devuelto a Bullenbaai una función comercial que parecía haberse perdido.






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