Sociales

Sin dinero ni opciones: el martirio de los trabajadores de refinería Isla

El fin de la relación entre Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y Refineria di Korsou (RdK) ha dejado a cientos de personas en una situación social y económica crítica, que se agrava por la pandemia del coronavirus

Al margen de la diatriba política y las disputas comerciales, un drama humano se desarrolla a la sombra de la refinería Isla. El fin de la relación entre Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y Refineria di Korsou (RdK), dueña del complejo refinador de Curazao, ha dejado a cientos de trabajadores en la calle y sin el pago de sus pasivos laborales.

“Llegamos a un acuerdo con Pdvsa para que nos pagaran nuestra cesantía en cinco partes. Al final, solo lograron cancelar a cada empleado 60% de lo que le correspondía. Estamos ante una situación muy difícil que se agrava por la pandemia del coronavirus”, relata a Crónicas del Caribe un empleado que prefiere resguardar su identidad.

Pdvsa y RdK cortaron lazos en diciembre de 2019, cuando la empresa que pertenece al gobierno de Curazao resolvió no renovar el contrato de la estatal venezolana. Pdvsa operaba desde 1985 esas instalaciones que tienen la capacidad de refinar 335 mil barriles de petróleo diarios. La compañía de Caracas atraviesa una profunda crisis a causa de la pésima administración del régimen chavista y las sanciones que ha impuesto en su contra el gobierno de Estados Unidos.

La refinería es un motor clave para la recuperación de la economía de Curazao

Tras la salida de la corporación venezolana, la refinería Isla ha quedado como un barco a la deriva. En el propio mes de diciembre de 2019, la agencia Reuters informó que el gobierno de Curazao “firmó un acuerdo con el conglomerado de productos industriales Klesch Group para operar la refinería”. Sin embargo, este pacto fracasó y en enero de 2021 se anunció que RdK seleccionó a la empresa Curacao Oil Refinery Complex BV para asumir el negocio. Se espera que este convenio se firme en marzo, mes marcado por las elecciones legislativas en la isla.

Manos atadas

“Para pagar la cesantía Pdvsa contaba con un dinero en GiroBank, pero ese banco fue intervenido en diciembre de 2019 por el Banco Central de Curazao. Luego, tenían la opción de vender unos productos que estaban en la refinería, pero RdK le impuso un embargo y dejó a Pdvsa de manos atadas”, resume el empleado. En agosto de 2020 trascendió que RdK demandó a Pdvsa por 51 millones de dólares en una corte de Nueva York por pagos pendientes desde 2018.

La fuente consultada señala que entre enero y junio de 2020, RdK absorbió a los cerca de mil trabajadores de la refinería Isla. Aunque en ese primer semestre mantuvieron sus puestos, perdieron todos los beneficios laborales y solo se quedaron con el salario básico y el seguro médico. Después vendría lo que llama “la limpieza”: despidieron a la mitad de esa nómina y “el 80% de los que quedaron solo trabajan medio día, así que reciben la mitad del salario”, comenta con preocupación.

“El gobierno de Curazao y RdK aún no tiene otra operadora y los  trabajadores están en la calle, muy mal, sin el dinero de la cesantía y enfrentando la amenaza del covid19. Este es un personal calificado que no tienen donde conseguir trabajo, hay más de 500 trabajadores con una situación muy difícil”, insiste la fuente en conversación con Crónicas del Caribe.

Ante la ausencia de una respuesta terrenal, el empleado clama al cielo: “Esperemos en Dios que esto tenga una solución porque es muy complicado”. Mientras aguarda por el milagro, cree que “las elecciones del 19 de marzo pueden darle un vuelco a la situación política de Curazao” y brindarle una luz de esperanza a sus compañeros caídos en desgracia.

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